ASFACUME denuncia que el borrador de reforma de la CUME supone un grave retroceso para las familias

Desde ASFACUME hemos hecho pública una nota de prensa en la que mostramos nuestra profunda preocupación por el borrador de modificación del Real Decreto 1148/2011, publicado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y por las consecuencias que podría tener para miles de familias con hijos e hijas afectados por cáncer u otras enfermedades graves.

Durante años, las familias hemos trasladado a las distintas administraciones la necesidad de mejorar la regulación de la prestación por cuidado de menores con enfermedad grave (CUME), corrigiendo problemas de gestión, eliminando burocracia innecesaria y reforzando la seguridad jurídica del sistema. Sin embargo, el texto presentado no avanza en esa dirección.

De las mejoras solicitadas a nuevas restricciones

Las propuestas planteadas por las familias buscaban facilitar el acceso y mantenimiento de la prestación, reducir conflictos con mutuas y administraciones y adaptar la regulación a la realidad de los cuidados que requieren nuestros hijos e hijas.

Sin embargo, el borrador incorpora medidas que generan una enorme preocupación por su potencial impacto restrictivo y por el riesgo de que miles de familias puedan ver dificultado el acceso o mantenimiento de la prestación.

Más burocracia y más obstáculos

Entre los aspectos que más inquietud generan se encuentran:

  • La exigencia de que determinadas renovaciones sean firmadas por facultativos especialistas distintos de Atención Primaria.
  • La incorporación de informes periódicos de inspección médica sobre situaciones ya acreditadas por profesionales sanitarios.
  • La limitación de determinadas certificaciones al sistema público de salud.
  • La inclusión de información relativa a la escolarización y horarios educativos en los nuevos formularios.
  • La aplicación de criterios excesivamente centrados en aspectos clínicos sin valorar adecuadamente la realidad de los cuidados continuos, directos y permanentes.

Para ASFACUME estas medidas no simplifican el sistema, sino que añaden nuevas barreras administrativas a familias que ya conviven diariamente con situaciones de enorme complejidad.

El cuidado va mucho más allá de los actos clínicos

Uno de los aspectos que más preocupa a las familias es la tendencia del borrador a valorar exclusivamente cuestiones clínicas, olvidando que el fundamento de la CUME son los cuidados continuos, directos y permanentes.

La realidad diaria de muchas familias incluye supervisión constante, administración de tratamientos, desplazamientos sanitarios, control de crisis, acompañamiento educativo, coordinación con múltiples especialistas y una atención permanente que va mucho más allá de los procedimientos médicos estrictos.

Reducir la valoración únicamente a criterios clínicos supone ignorar una parte esencial de la realidad que viven miles de menores con enfermedades graves y crónicas.

Sin respuesta para los mayores de 26 años

La nota de prensa también denuncia que el borrador continúa sin ofrecer soluciones para aquellas familias cuyos hijos e hijas siguen necesitando cuidados intensivos una vez alcanzados los límites de edad actualmente establecidos.

Se trata de una reivindicación histórica de ASFACUME y de numerosas familias que llevan años alertando de las consecuencias laborales, económicas y sociales que genera la finalización de la protección cuando la necesidad de cuidados continúa existiendo.

El riesgo de exclusión social y laboral

Especial preocupación generan las medidas relacionadas con prácticas formativas, situaciones de incapacidad o determinadas circunstancias familiares que podrían derivar en la extinción de la prestación.

Desde ASFACUME consideramos que una regulación que dificulte la formación, la inclusión o la protección de las familias cuidadoras supone avanzar en la dirección contraria a la que debería perseguir una política pública de apoyo a la infancia con enfermedades graves.

Seguiremos defendiendo a las familias

Las familias beneficiarias de la CUME sostienen diariamente cuidados que evitan hospitalizaciones, complicaciones clínicas, agravamiento de discapacidades y situaciones de dependencia.

Por ello, ASFACUME continuará trabajando ante las instituciones, grupos parlamentarios, organizaciones sociales y administraciones públicas para que cualquier reforma de la CUME tenga como objetivo reforzar la protección de los menores y de las familias cuidadoras, y no restringir sus derechos.

Porque cuidar no puede convertirse en un motivo de exclusión.

Porque los cuidados no son un privilegio.

Y porque, con nuestros hijos e hijas, no se juega.

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